Cómo Se Crea El Café?

28.09.2022

Cómo Se Crea El Café

El proceso del café como producto es elemento del que vamos a hablar hoy. Empezaremos por cómo se desarrolla la vida del café antes de que le podamos llamar café con todas las letras. El café es la bebida que se obtiene a partir de los granos tostados y molidos de los frutos del cafeto, o planta del café.

El cafeto es una planta de la familia de las rubiáceas y del género coffea. Genero el coffea que tiene dos grandes tipos de plantas la arábica y la robusta. Por lo que puedemos decir sin temor a equivocarnos que existen más de una especie de cafeto.

La producción de café en el mundo se divide entonces en dos grande grupos: el arábica y el robusta , entre ambos suman el 98% de la producción mundial. El tercero en discordia es el café libérica, que es un café de muy poca producción. Sus frutos y semillas son enormes en comparación con otros cafés dando lugar a granos de café sorprendentemente grandes.

  1. El café Libérica se cultiva en Malasia y en África Occidental;
  2. Queda una producción más residual de un café Libérica lo que hace que en España es muy raro verlo comercializado;
  3. El café antes de llegar a nuestra taza pasa por unas sucesión de procesos de producción y elaboración que le aporta distintos niveles de calidad dependiendo de como se desarrollen;

Una vez plantado el cafeto necesita tres o cuatro años para dar su primera cosecha. La duración de su ciclo de vida es de unos 20 0 25 años según la especie y las condiciones de cultivo.

  • Las forma de cultivo son básicamente dos:  a la sombra de otros árboles , donde convive con otros árboles de mayor porte.
  • Al sol donde se cultiva enexplotaciones que necesitan eliminar la vegetación preexistente.

Para los arábicas las explotaciones estarán necesariamente en zonas tropicales a más de 900 metros. Un parentesís para decir que un café cultivado a la sombra siempre es una garantía de calidad frente a un café con una producción más industrial cultivado al sol. Al igual que un café cultivado en altura tiende a ser garantía de un café más aromático y suave , y por lo tanto mejor café.

  1. Los robustas son plantas más resistentes y menos exigentes en las condiciones de clima, suelo, altitud, y temperatura, se pueden cultivar más cerca del nivel del mar Los cafés Arábica representan cerca del 65-70% del mercado y los Robusta el 35-30%;

Las variedades de cafés arábicas se cultivan fundamentalmente en Centroamérica, Sudamérica, Asia y Este de África y los que son de las variedades robustas son cultivados sobre todo en África aunque también hay algunos cultivos en Brasil y Asia. Aunque tenemos que decir que en España esta tendencia se invierte, consumimos más robusta que arábica.

  1. Y esto en principio para la calidad del café que tomamos no es bueno;
  2. El café Arábica tiene un sabor más delicado, acido, y un aroma más refinado que la variedad Robusta Cómo ya hemos dicho las plantas de café Arábica son más delicadas y difíciles de cultivar, su precio de mercado es mayor que el robusta;

Por su parte, el café Robusta tiene mayor contenido de cafeína, un sabor más fuerte y terroso, mayor amargor. Nosotros en Sabora, por ejemplo, sólo utilizamos el robusta de calidad en pequeños porcentajes mezclado con arábicas,  sólo para algunos de nuestros  blends para hostelería. Cómo Se Crea El Café.

¿Cómo preparar el café?

Descargar el PDF Descargar el PDF Existen muchas formas de preparar café, aunque hay algunos cuantos trucos que puedes emplear para hacer una taza de café realmente buena. Si no tienes una cafetera, no te preocupes, ¡pues aún puedes disfrutar de un buen café colocando un goteador de café sobre una taza, utilizando una prensa francesa o incluso un paño de cocina!.

  1. 1 Agrega agua filtrada o embotellada en un recipiente. Necesitarás aproximadamente 180 ml (6 oz) por cada taza de café. Puedes medirla usando una garrafa o una taza medidora. [1] Si el recipiente de preparación tiene líneas marcadoras, básate en ellas. Algunos recipientes requieren un poco más de agua para compensar la que se pierde a causa de la evaporación.
    • Utiliza agua filtrada o embotellada en lugar de agua de grifo, destilada o suavizada.
  2. 2 Si es necesario, coloca un filtro de papel en el recipiente. Abre el compartimiento del filtro y echa un vistazo al interior. Algunas cafeteras incluyen una cesta con un filtro de malla, la cual puede servir como un filtro de papel. Si la cafetera no tiene dicha cesta, introduce el filtro.
  3. 3 Agrega los granos de café en el filtro. Necesitarás una cucharada (7 g) de café molido por cada taza. Si prefieres un café más fuerte, utiliza dos cucharadas (14 g). [2]
    • Puedes utilizar granos finos, medianos o gruesos según tu preferencia.
    • Para lograr un café de mejor sabor, muele los granos de café enteros y úsalos.
  4. 4 Prepara el café. Vuelve a colocar el filtro en su lugar o cierra la tapa (dependiendo del diseño de la cafetera). Enciende la cafetera y espera a que termine de hacer el café. El tiempo que tarde dependerá de la cantidad de agua que pongas en el recipiente. En la mayoría de los casos, tardará unos 5 minutos.
  5. 5 Apaga la cafetera y retira el filtro. Algunas cafeteras se apagan automáticamente mientras que otras no. Si tu cafetera no es automática, deberás apagarla después de que termine de filtrar el café. Una vez que la cafetera se haya apagado, retira el filtro y desecha los granos.
  6. 6 Retira el recipiente y sirve el café. Puedes servir el café tal como esté, endulzarlo con leche o agregarle crema. Para darle un dulzor aún mayor, agrégale azúcar, jarabe de maple u otro endulzante. Ahora disfrútalo de inmediato. Anuncio
  1. 1 Coloca un goteador de café encima de una taza. Un goteador de café es similar a un cono invertido encima de un platillo y su función es actuar de manera similar a la cesta filtradora de una cafetera.
    • Puedes utilizar este mismo método para preparar café con una cafetera Chemex. Solo coloca un filtro de café en la parte superior y luego procede con los pasos respectivos.
  2. 2 Introduce un filtro de papel en el goteador de café. Utiliza uno del mismo tipo que pondrías en una cafetera. Puedes usar el de forma de sobre o de taza.
    • Considera la posibilidad de pasar agua caliente por el filtro y luego deséchala. De esta manera, eliminarás el sabor de papel.
  3. 3 Añade el café en el filtro. Necesitarás de una a dos cucharadas (de 7 a 14 g) de café molido. Puedes utilizar uno premolido, pero obtendrás un sabor mucho mejor si optas por granos de café recién molidos.
  4. 4 Calienta agua hasta una temperatura apenas por debajo de la ebullición. Si tienes problemas para determinar la temperatura adecuada, hiérvela por completo, retírala de la hornilla y luego deja que se enfríe por unos 10 minutos. [3]
  5. 5 Vierte suficiente agua en el filtro para saturar el café molido. Espera unos treinta segundos hasta que el agua se absorba y se empiece a formar espuma. [4]
  6. 6 Añade el resto del agua. Utiliza aproximadamente 180 ml (6 oz) de agua. Para evitar que se desborde, vierte unos 2,5 cm (1 pulgada) a la vez, deja que se drene a través del filtro y continúa. [5]
  7. 7 Retira el goteador y sirve el café. Una vez que la taza esté llena, retira el goteador y deséchalo junto con los granos de café molidos. Agrega un poco de crema y azúcar, y sírvelo de inmediato. Anuncio
  1. 1 Llena la prensa francesa con granos de café molidos medianos. Primero saca la tapa y el émbolo, y luego añade el café. Para cada taza, necesitarás dos cucharadas (14 g) de café molido. [6]
    • No utilices café molido grueso o se quedará atrapado en la malla. Tampoco utilices granos molidos finos, ya que la atravesarán.
  2. 2 Calienta agua hasta una temperatura apenas por debajo de la ebullición. También puedes hervirla por completo y luego dejar que se enfríe por unos 10 segundos.
  3. 3 Vierte el agua en la prensa francesa. Para cada taza de café, necesitarás unos 240 ml (8 oz). Luego, remueve el agua para mezclar el café. [7]
  4. 4 Introduce el émbolo y aplica presión. Presiónalo lo suficiente para que la malla quede justo por encima del nivel del agua. Evita presionarlo hasta el fondo. [8]
  5. 5 Espera de tres a cuatro minutos y luego presiona el émbolo el resto del camino. Sujeta firmemente con una mano la prensa francesa mientras usas la otra para presionar el émbolo. Hazlo lentamente hasta que llegues hasta el fondo. [9]
  6. 6 Vierte en café en una taza y sírvelo. Si deseas, puedes agregarle un poco de leche y azúcar para darle sabor. Al terminar, asegúrate de limpiar la prensa francesa con agua y un detergente suave. Anuncio
  1. 1 Llena la cámara inferior del percolador con agua caliente. Si aún no lo has hecho, retira la cámara superior y la cesta del filtro. Calienta un poco de agua y luego viértela en la cámara inferior hasta que llegue justo debajo de la válvula de vapor. [10]
    • A un percolador también se le conoce como “cafetera moka” o “cafetera italiana”
    • Si quieres obtener mejores resultados, utiliza agua filtrada o embotellada.
  2. 2 Agrega la cesta de filtro y luego llénalo con café molido grueso. Presiona el café. La cantidad que uses dependerá de la capacidad del percolador. En la mayoría de los casos, tendrás una línea de marcación, pero si no es así, utiliza de una a dos cucharadas (7 a 14 g) de café por cada 180 ml (6 oz) de agua. [11]
  3. 3 Vuelve a colocar la cámara superior. Sostén firmemente el percolador con una mano y luego vuelve a colocar la cámara superior. Es probable que el percolador ya esté caliente a causa del agua, así que quizás sea buena idea sujetarlo con unos guanes para horno o una agarradera.
  4. 4 Calienta el percolador en la estufa a una temperatura media. Colócalo en la hornilla y enciéndela a fuego medio para hacer que el agua se caliente. No le pongas la tapa para que así pueda observar la preparación y retirarlo del fuego cuando sea necesario. [12]
    • Asegúrate de que el mango del percolador no esté directamente sobre la fuente de calor, ya sea una llama a gas o un dispositivo eléctrico.
  5. 5 Una vez que termines de preparar el café, retira el percolador de la fuente de calor. A medida que el agua hierva, el café comenzará a llenar la sección superior. Conforme progrese la preparación del café, este comenzará a oscurecerse y luego a aclararse. Cuando el flujo de café se torne de un color pálido o rubio, significa que ya está listo.
  6. 6 Vuelve a colocar la tapa y vierte el café en una taza. Una vez que la cámara superior se eleve, utiliza unos guantes para horno o una agarradera para volver a colocar la tapa. Levanta el percolador por el mango y vierte el café. Si deseas, agrega crema o azúcar y sirve de inmediato.
    • Ten en cuenta que el recipiente estará caliente, ¡así que manipúlalo con cuidado!

    Anuncio

  1. 1 Coloca un paño de cocina encima de una taza. Luego, con una mano, introduce el paño en ella para crear un bolsillo de 7,5 a 10 cm (3 a 4 pulgadas) de profundidad. [13]
    • También puedes usar un pañuelo, una servilleta, tela de algodón o muselina, pero asegúrate de que esté limpia.
    • Si quieres hacer una mayor cantidad, coloca el paño de cocina sobre un frasco. [14]
    • Si la tela es suelta, dóblala hasta formar un cuadrado. [15]
  2. 2 Fija el paño de cocina al borde de la taza. Para ello, puedes usar broches aprietapapeles, sujetapapeles o pinzas para ropa. Necesitarás al menos dos para cada lado, pero cuatro brindarán una mayor fijación.
  3. 3 Agrega granos de café molidos medianos Agrega granos de café molidos a nivel intermedio en el paño de cocina. Los granos de café recién molidos son los más adecuados, pero también puedes usar unos premolidos en caso de que no tengas nada más. Por cada taza, necesitarás de una a dos cucharadas (7 a 14 g).
  4. 4 Calienta un poco de agua. Sería mejor si calientas el agua hasta una temperatura de entre 91 y 97 °C (195 y 205 °F). Si no es posible hacerlo, hierve agua y luego déjala enfríar por unos 30 segundos. [16]
  5. 5 Añade el agua gradualmente en el paño de cocina. Vierte la suficiente agua como para cubrir el café molido. Espera unos 30 segundos y añade la mitad del agua. Luego espera nuevamente este tiempo y añade el resto en cuatro partes. [17]
  6. 6 Espera a que el agua se drene y luego sirve el café. Después de que toda el agua se haya drenado (lo que tarda aproximadamente 2 minutos), retira el paño de cocina de la taza. Si deseas, agrega crema y azúcar, y sirve de inmediato. [18] Anuncio
  1. 1 Compra granos de café de buena calidad recién tostados. El café arábica tendrá una mucho mayor calidad que el café robusta. [19] Puedes comprar café premolido, pero sería mucho mejor si mueles los granos de café por tu cuenta antes de utilizarlos. Esto se debe a que el café molido pierde su frescura aún más rápido que los granos enteros.
  2. 2 Almacena los granos de la manera adecuada y úsalos en el periodo de una semana. Mantenlos a una temperatura ambiente en un recipiente hermético, de preferencia en uno de vidrio o cerámica. No los almacenes en el refrigerador o congelador, ya que eso causará que el café absorba la humedad y los malos olores. [20]
  3. 3 Utiliza un filtro de buena calidad. Los filtros de papel blanqueados con oxígeno o libres de dioxinas funcionan bien. No obstante, también puedes utilizar uno duradero o chapado en oro. Evita usar uno barato, ya que afectará el sabor del café. [21]
  4. 4 Utiliza agua filtrada o embotellada. Evita usar agua del grifo, a menos que sepas que tu ciudad proporcione agua de buena calidad. Si vas a usar agua del grifo, déjala correr por unos cuantos segundos antes de llenar el recipiente. Asegúrate de que esté fría. [22]
    • Nunca utilices agua destilada o suavizada, ya que eso le dará mal sabor al café.
  5. 5 Asegúrate de que el agua esté lo suficientemente caliente. La temperatura del agua debe encontrarse entre 91 y 97 °C (195 y 205 °F). Ten en cuenta que una temperatura muy caliente o muy fría le dará mal sabor al café. [23]
    • Si no utilizarás una cafetera, primero hierve el agua y luego deja que se enfríe por un minuto antes de añadirla a los granos.
  6. 6 Sirve el café tan pronto como termines de prepararlo. Mientras más tiempo esperes, menor será su sabor. Si lo almacenas en un termo, asegúrate de beberlo en un periodo de una hora. [24]
  7. 7 Siempre mantén limpia la cafetera. Utiliza agua caliente para enjuagar el recipiente y la cesta de filtro, luego sécalos con un paño limpio y vuelve a ensamblarlos. De esta manera, evitarás que los granos y el cafeol (aceite de café), lo que puede darle un sabor amargo a las futuras tazas de café. [25]
    • Limpia la cafetera una vez al mes utilizando vinagre y enjuágala bien. [26]

    Anuncio

¿Cómo se obtiene el café?

Proceso del café – El café es una bebida que se obtiene a partir del tueste y molido del fruto del cafeto, una planta de tipo arbustivo que pertenece al género coffea. De entre sus muchas variedades las más cultivadas mundialmente son la arábica , la robusta y en mucha menor medida la ibérica.

A esto, debemos añadirle que la planta del café necesita de entre 3 y 4 años para empezar a producir de manera regular. Ya a partir de la primera cosecha, es posible recolectar sus frutos y semillas durante unos 20 años aproximadamente.

Con esta información básica podemos empezar a explicar con detalle el proceso café que debe realizarse para conseguir no solo una buena producción de café, sino también que cada paso cuente con los estándares de máxima calidad que garanticen una producción de café óptima.

¿Dónde se fabrica el café?

América – Si vamos a hablar de dónde sale el café, hay que comenzar por América, el mayor productor mundial. Tanto en América del Sur como en la Central se lleva adelante el proceso de producción de café. Brasil es el principal exportador mundial , pero también se fabrica en Colombia, Costa Rica, Guatemala, Puerto Rico y Jamaica.

¿Cómo se cultiva el café?

Cómo Se Crea El Café Brando Saborear una taza de café es una experiencia única e intransferible. Es la bebida natural más rica en cafeína, que es la sustancia más conocida del café y la que le da propiedades estimulantes y parte de su sabor amargo. Después del agua y del té, es la tercera bebida más consumida del mundo y desde que se descubrió se convirtió en uno de los sabores más deliciosos.

Además, tiene ácidos orgánicos que influyen en el aroma y en el sabor y son responsables de su acidez, así como minerales (potasio, magnesio, calcio, cromo) y vitaminas (niacina) aunque su valor nutritivo es casi nulo por la poca cantidad que se necesita para elaborar una taza.

Cómo se elabora El cultivo del café empieza con la recolección y el tratamiento, esta fase es crucial para la calidad y entra en juego el arte del caficultor. A partir de los frutos maduros del arbusto se obtiene el café verde que no tiene el olor, el sabor ni el color típico del café que conocemos. Cómo Se Crea El Café Brando En el tostado natural sólo participan el café y una fuente de calor, pero también el arte del torrefactor. Un mal tostado puede convertir un buen grano en un café muy ácido o muy amargo, y un buen tostado puede tapar defectos. Con el tostado el color de los granos va cambiando hasta alcanzar el marrón oscuro. Se pueden definir cuatro grados: ligero, medio, oscuro y muy oscuro, y se aplica uno u otro según el país consumidor.

Eliminadas las capas que cubren los granos de café se tuestan y este es el momento más crítico de proceso ya que se producen reacciones químicas y físicas responsables de la formación de las sustancias que le aportarán sus cualidades sensoriales (aroma y sabor).

En general, a menor grado de tostado, más claro será el color y más suave y menos amargo resultará el sabor. Clases de café Según el tostado el café puede ser natural (el grano crudo se tuesta) o torrefacto (durante el tostado se agrega azúcar, se carameliza y se cubre el grano).

  1. El tostado torrefacto (muy consumido en España, Portugal, Argentina y Costa Rica) aporta color intenso, sabor fuerte y mayor cuerpo, pero a cambio pierde los delicados aromas y sabores del café tostado natural;

Los cafés de gran calidad pierden cualidades y los de peor calidad mejoran bastante. También puede ser soluble o más conocido como instantáneo, en este caso el café tostado se muele para permitir la extracción de los sólidos solubles con agua a altas temperaturas y presión. Cómo Se Crea El Café Brando Café tostado natural: se obtiene mediante el tueste de los granos de café por el sistema de tueste directo a una temperatura entre los 200 y 220º C y en constante movimiento. El tiempo irá en función del grado de tueste que se le quiera dar al café. Café tostado torrefacto: se obtiene mediante el tueste de granos de café con azúcar, tiene un color más oscuro, más cuerpo y un sabor más fuerte. Si el tiempo y temperatura de torrefacción fueron los adecuados el grano no pierde sus propiedades pero si fueron excesivos el café adquiere sabor amargo.

  • Este tipo de café contiene cafeína siempre en una cantidad superior al 2,5%;
  • Además, está el descafeinado, del que se extrae la mayor parte de la cafeína del café (no toda);
  • Café soluble: su aroma y sabor se diferencian muchísimo del café propiamente dicho, pero está muy difundido por es muy fácil prepararlo;

Café descafeinado: tipo de café, soluble o no, al cual se le reduce el contenido de cafeína en un 97%. ¿Qué es la cafeína? Cómo Se Crea El Café Brando Un alcaloide producido por las hojas, semillas y frutos de unas sesenta plantas de todo el mundo. Es una sustancia que penetra con facilidad en todas las células del organismo y estimula la transmisión de los impulsos entre las neuronas. Se admite una cantidad diaria de 300 miligramos (equivalente a dos o tres tazas de café) ya que alivia el cansancio y favorece las funciones intelectuales.

También tiene un efecto vasoconstrictor a nivel cerebral, lo que explica su presencia en algunos medicamentos indicados para tratar la migraña. El consumo frecuente de café lleva a una adaptación a la cafeína que no es una adicción, pero explica que personas habituadas a tomarlo puedan experimentar síntomas como cansancio, irritabilidad, falta de concentración o dolor de cabeza si no ingieren su dosis habitual de cafeína.

Lo que explica que quienes están acostumbrados a tomar café cada noche no sufran de insomnio por eso. La cafeína no se acumula en el cuerpo, se degrada en el hígado y se elimina por la orina entre 3 y 6 horas después de su consumo. Además, tiene un leve efecto diurético..